Quedarte sin filamento a mitad de un pedido es de los problemas más evitables del taller y de los que más cuestan: máquina parada, cliente esperando y compra de emergencia al precio que sea. El control de inventario de filamento no necesita un sistema complicado. Necesita saber qué bobinas tienes, cuánto queda en cada una y cuándo toca reponer. Aquí tienes el método, con ejemplos numéricos que son supuestos para mostrar el cálculo.
Control de inventario de filamento: qué registrar de cada bobina
Una hoja de cálculo sirve para empezar, siempre que registres lo mismo en cada bobina. Cinco datos bastan para tener un inventario útil de materiales de impresión 3D:
Material y color
PLA, PETG u otro, y el color exacto. Dos negros de proveedores distintos pueden no ser intercambiables para un cliente exigente.
Peso inicial
Lo que trae la bobina nueva (por ejemplo 1 kg). Es tu punto de partida para saber cuánto has gastado.
Precio pagado
Lo que costó esa bobina concreta, con envío si lo pagaste. Sin esto no puedes calcular el costo real por gramo.
Proveedor y fecha
Dónde la compraste y cuándo. Te ayuda a saber a quién volver a comprar y qué bobinas llevan tiempo guardadas.
Cómo llevar el stock de filamento pesando las bobinas
Estimar a ojo cuánto queda en una bobina casi siempre falla. Lo fiable es pesarla. Pesa una vez el carrete vacío (la tara) y apúntalo. Después, cada vez que quieras saber qué queda, pesa la bobina y resta esa tara.
Ejemplo con supuestos: una bobina pesa hoy 620 g en la balanza y sabes que el carrete vacío pesa 240 g. Te quedan 620 − 240 = 380 g de filamento. Si el pedido siguiente necesita 450 g de ese color, ya sabes antes de empezar que no alcanza.
Cuándo reponer filamento: el punto de reorden
El punto de reorden es la cantidad de un material a partir de la cual haces el pedido al proveedor. La idea es simple: cuando te quede lo justo para cubrir lo que gastarás mientras llega la compra, más un colchón.
Punto de reorden
Ejemplo con supuestos: gastas unos 150 g al día de PLA negro, el proveedor tarda 6 días en entregar y quieres un colchón de 3 días. El punto de reorden es 150 × (6 + 3) = 1.350 g. Cuando el total de PLA negro baje de unos 1,35 kg, haces el pedido. Si tu consumo es irregular, usa un promedio de las últimas semanas y revísalo cada tanto.
Repón los materiales de pedidos comprometidos primero
No todos los colores pesan igual en tu negocio. Si tienes un pedido aprobado que necesita un material específico, ese material manda: reserva lo que necesita antes de usarlo en otra cosa y repón antes de que el pedido te lo exija. Un color que casi no vendes puede esperar.
Costo por kilo cambiante: usa el promedio
El precio del filamento cambia entre compras. Si cotizas con el último precio que viste, tus costos serán un poco falsos. Una forma sencilla es el costo promedio ponderado: sumas lo que pagaste por todo el stock y lo divides entre los kilos que tienes.
Costo promedio por kilo (ejemplo con supuestos)
| Compra | Kilos | Precio por kilo | Costo total |
|---|---|---|---|
| Stock actual | 2 | 20,00 USD | 40,00 USD |
| Compra nueva | 3 | 24,00 USD | 72,00 USD |
| Total y promedio | 5 | 22,40 USD/kg | 112,00 USD |
Ese 22,40 USD por kilo (112 ÷ 5) es el costo que usarías para cotizar con el stock mezclado. Si quieres ver cómo se convierte en costo por gramo y en precio de pieza, mira la guía del [costo por gramo de PLA](/blog/costo-por-gramo-pla). Importante: los precios del ejemplo son inventados para mostrar el cálculo, no precios de mercado.
Humedad y almacenamiento: cuidar lo que ya compraste
El filamento puede absorber humedad del aire, y algunos materiales la absorben más que otros. Un filamento húmedo suele imprimir peor (burbujas, hilos, superficie áspera) y te obliga a desperdiciar material o reimprimir. No necesitas una instalación cara para evitarlo:
Para llevar todo esto sin depender de una hoja de cálculo que se desordena, conviene que el inventario esté ligado a tus pedidos. Así lo que gastas deja de ser una suposición. Si todavía dudas entre la hoja de cálculo y un sistema, [Excel vs software para tu taller](/blog/excel-vs-software-taller-impresion-3d) compara ambos caminos.
Reservar material para los pedidos aprobados
El stock que ves en la estantería no es todo tuyo: parte ya está comprometida con pedidos aprobados. La cifra útil es el stock disponible, que es lo que tienes menos lo que ya está reservado. Ejemplo con supuestos: tienes 1.200 g de PLA blanco y un pedido aprobado necesita 450 g. El disponible real es 1.200 − 450 = 750 g. Si entra otro pedido de 900 g, ya sabes que no alcanza y tienes que reponer antes de aceptarlo, no después.
Al calcular lo que necesita un pedido, suma la merma: purgas al cambiar de color, soportes, bordes de adherencia y alguna pieza que sale mal. Cuánta merma es lo defines con tus propios pesajes, comparando lo que decía el programa con lo que realmente bajó la bobina. Con unas semanas de datos tendrás un porcentaje propio, mucho más fiable que uno copiado de otro taller.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo revisar el inventario de filamento?+
¿Cuánto filamento conviene tener de reserva?+
¿Cómo sé cuánto filamento gastó un pedido?+
¿Qué hago con los restos de bobinas?+
Inventario ligado a tus pedidos
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